Sol Invictus, ma non amarillus

Nada es verdad ni nada es mentira, todo depende de a través de qué atmósfera se mira.

Ya pasó el 25 de diciembre, en el que conmemoramos el nacimiento de Sol Invictus. ¡Felíz Sol!

Esta es una pequeña explicación respecto de un dato que de vez en cuando revoleo al que tenga en frente si estamos hablando del sol. Para muchos, el color que se asocia con el sol es el amarillo. Para mí es el rojo, porque unos pocos minutos de exposición bastan para dejarme la espalda como camarón al mojo de ajo. Por eso prefiero discutir estas cosas bajo techo.

Una vez que estoy convenientemente puesto a la sombra, puedo pasar a preguntar; ¿De qué color es el sol? Amarillo, responde la gente, sin ni siquiera tener que salir de la sombra para mirarlo.
Pues… más o menos. No. O sea, visto desde acá si, pero en realidad no.
Lo que ocurre en realidad es que el sol es blanco.
-¿Blanco dice usté? Minga, no puede ser.
-Que sí es.
El paisano inquirido asoma la cabeza fuera de la sombra y mira al sol. Después me mira a mí. Tiene cara de encandilado y estoy seguro que si doy un paso al costado es incapaz de seguirme con la mirada.
– Que no, yo lo veo medio amarillento.
– Es que eso se debe a nuestra atmósfera, si usted pudiera salir al espacio lo vería blanco (y tal vez se haga daño permanente a la vista esta vez)
– Haber avisau antes, que lo tiró- Y el paisano, como buen escéptico, parte a caballo seguido por su choco hacia Cabo Cañaveral, a ver si haciendo dedo lo llevan suficientemente alto como para verlo blanco al sol.
Y yo me quedo a la sombra, con las ganas guardadas de explayarme un poquito en el tema. Que al fin y al cabo no lo saqué a relucir para que se me vaya el paisano. Pero bueh, se fué. Y no se enteró de lo siguiente.

El sol emite luz en todas las longitudes de onda, pero no emite la misma cantidad; la mayor parte de lo que nos llega desde su superficie tiene un color entre amarillo y verde. ¿Significa eso que se debería ver amarillo-verdoso? No, debido a cómo se distribuye la “intensidad para cada color” según la emite el sol. Es obvio hasta para el más obtuso de los infantes con un conocimiento básico de física moderna que las estrellas, y eso incluye al sol, emiten radiación más o menos como un cuerpo negro. Esto significa (mas allá del nombre fachero que en inglés parece el nombre de una banda de death metal, blackbody) que el sol brilla más en el amarillo, pero también bastante, aunque un poco menos, en otros colores, de acuerdo con algo llamado ley de Planck*:

Radiación de cuerpo negro y la radiancia total fuera de la atmósfera para el sol. Nótese que todo el espectro visible con nuestros ojos está en una zona bien estrecha alrededor del pico.

¿Lo ven? El sol brilla mucho en todos los colores visibles, también en el infrarrojo, menos en microondas y aún menos en ondas de radio, e igual para el otro lado; brilla en ultravioleta, un poco menos en rayos X y por suerte no mucho que digamos en rayos gama. La combinación de todos los colores visibles para nosotros nos produce una luz blanca.
Entonces, brilla más en el amarillo, pero es blanco, pero lo vemos amarillo. ¿Qué falta? Nuestra atmósfera, por supuesto. En ésta se produce un fenómeno del que ya hemos hablado (apenas mencionado una o dos veces, en especial en la más fiera y a la vez putamadresca foto que he tomado hasta ahora y lo que prácticamente me impulsó a abrir este blog, no es que quiera obligarlos a entrar a este link…) algo conocido como dispersión de Rayleigh; un fenómeno óptico que consiste en la dispersión elástica de fotones al encontrarse con partículas de menor tamaño que la longitud de onda de los fotones. En este caso, las partículas son moléculas de los gases que componen nuestra atmósfera. Como la dispersión es mayor mientras menor es la longitud de onda, la luz azul y violeta (¡y ultravioleta!) son más fácilmente dispersadas que el resto de los colores, por lo que vemos al cielo azul (luz del sol “viniendo de todas direcciones”) y al sol medio amarillento, porque le falta la luz azul que se dispersa en nuestra atmósfera.
O sea que es blanco. Pero se ve amarillo.

*No sé por qué, pero la curva de Planck me parece una de las cosas mas simpáticas de la física.
Anuncios
Esta entrada fue publicada en Astronomía, Ciencia y etiquetada , . Guarda el enlace permanente.

5 respuestas a Sol Invictus, ma non amarillus

  1. tenía como 6-7 años cuando le dije esto a mis compañeritos de segundo grado, me dijeron de todo, que no sabía nada, que no entendía nada, que el cielo era azul, que el sol amarillo y yo que decía que el espacio era negro y no había nada, no podían concebirlo 😀

    maldito nerd que ya era a esa temprana edad!

    • chimango dijo:

      jeje, sos del club; no conozco a uno solo que no se haya metido en tu situación por lo menos una vez de chico; A mi me pasó pero de forma mas chota, hablando de aviones en la escuela mencioné a los jets caza (tal como había escuchado mencionarlos en el noticiero un tiempo antes) y terminé con todo el curso en contra incluyendo a la “maestra” tratando de decirme que no existía tal cosa (debo haber tenido 8 o 9 años)
      so, welcome!

  2. dama dragón dijo:

    ¿Cuando has visto que un paisano tenga solo un choco? Aguante Plank, y muy buen post!

  3. Carlos dn dijo:

    Interesantisimo articulo y mas que claro. Yo hago astrofotografia, y al sol, a traves del viltro, obviamente lo veo blanco, sin dudas. Luego, cuando proceso las imagenes de doy falso color que lo hace mas agradable ( y reconocible) para la gente.

    Excelente blog!!!!

    Saludos

¿Algo para declarar?

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s