Huracanes geográficamente inusuales

Brazil_hurricane

Los huracanes, ciclones o tifones son los diferentes nombres a los que se asigna a una depresión tropical cuando sus vientos vientos superan un valor determinado por la escala Saffir-Simpson. Existen, se desarrollan y se mueven en la mayoría de las zonas subtropicales, entre las latitudes de 10 a 30 grados (norte y sur) y debido a su frecuencia es el fenómeno meteorológico que genera más daños y víctimas, alcanzando las 500.000 en el trágico ciclón Bhola de 1970. Pero hay lugares donde no se conocía que podían generarse y moverse y que con los acontecimientos de las últimas décadas se comenzó a revertir esa creencia. Bienvenidos.

Global_tropical_cyclone_tracks-edit2

En la figura anterior, y por cortesía de Wikipedia, podemos ver la trayectoria de todos los ciclones tropicales que se desarrollaron entre 1985 y 2014. Es interesante apreciar las áreas de formación y sus trayectorias curvas. Los del océanos atlántico norte se forman en la región cercana a Cabo Verde, los del pacifico noreste en las costas de Guatemala o un poco más al oeste, los que afectan al sudeste asiático se forman en la región de Micronesia y los que afectan al este indio y bahía de Bengala lo hacen en latitudes bajas de mar homónimo. Inclusive si miramos al hemisferio sur podemos ver la alta tasa de formación de ciclones que afectan a Australia, Papúa Nueva Guinea, Madagascar y Mozambique entre otros países. Pero, qué sucede en el Atlántico Sur? ¿Por qué no se forman? ¿O si se forman? Ahí vamos.

Huracanes sudamericanos

Sudamérica es una región exenta de huracanes debido a que en la región predominan los vientos de cizalladura vertical, nocivos para las formaciones ciclónicas. A eso hay que sumarle que no existen zonas de perturbaciones favorables a la formación de depresiones ciclónica y que existe el Alto de Presión del Atlántico Sur, todo conspira para que no tengamos huracanes en la región. Hasta el año 1991, cuando por primera vez se observó la formación de un ciclón tropical enfrente de las costas de Angola, siquiera se pensaba que existían. Al del 91 se le sumaron los sistemas del 94, 3 del 2004 y otro más del 2006. Eso llevó a realizar un workshop mundial y a reevaluar los datos, llegando a la conclusión que entre 1966 y 2007 se habían desarrollado 63 ciclones subtropicales en el Atlántico Sur.

Ciclón Tropical sobre Angola, 1991

Ciclón Tropical sobre Angola, 1991

De todos los 63 ciclones subtropicales, el único que alcanzó categoría de huracán fue el denominado “Catarina“, llegando a 155km/h, con formación del característico ojo y convirtiéndose en categoría 2. Se considera tan excepcional su formación que según los expertos es un evento que sólo se puede experimentarse una vez en la vida. Previo a él y posteriormente, sólo se formaron tormentas tropicales o subtropicales. El último de los sistemas detectados fue en marzo de este año (“Cari”), con categoría de ciclón subtropical y afectando con intensas lluvias a Río de Janeiro.

El camino seguido por Catarina

El camino seguido por Catarina

Un análisis completo del ciclón Catarina lo podrán leer en este paper.

A partir del 2010 el Servicio Hidrográfico de la marina Brasilera comenzó a nombrar a los sistemas tropicales y subtropicales que superen los 65km/h con nombres, así como lo hacen en el resto del mundo. La primera en ser bautizada fue la tormenta Anita, y la siguieron Arani, Bapo y Cari.  Posteriormente van a seguir Deni, Ecaí, Guará, Iba, Jaguar, Kamby y Mani, para reiniciar con Arani.

Por último y siguiendo en la región sur, en las costas oeste de Sudamérica (Chile, Perú, Ecuador) es virtualmente imposible la formación de ciclones debido a que el agua es extremadamente fría por la corriente de Humboldt.

Huracanes atlánticos europeos

En el 2005 se desarrolló el huracán Vince, formándose al norte de las costas de Marruecos y moviéndose hacia la península ibérica, un hecho sin precedentes históricos por la posición geográfica ya que fue la tormenta tropical que se formó a mayor latitud (33 grados) y la más al este del Atlántico. También porque hasta Vince, era una regla que la temperatura del agua superficial de los océanos debían ser superiores a 26,5 grados para que se desarrollen e intensifiquen las tormentas tropicales y en este caso se formó con 24 grados. Básicamente dejó sin respuestas a los meteorólogos del mundo y hasta el día de la fecha continúa como un caso de estudio. Llegó a tener categoría 1 en la escala de Saffir-Simpson.

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El camino seguido por Vince

Acá quiero hacer un breve paréntesis para aclarar que exceptuando a Vince, los llamados por la prensa “huracanes” que azotan a Europa y que aparecen en la TV en realidad son ciclones extratropicales o ciclones post-tropicales. Los primeros son sistemas que se desarrollan en el límite de la zona de huracanes y prosiguen su camino como un sistema extratropical, y los segundos son remanentes de los huracanes y se mueven por el Atlántico norte como depresiones regionales. Un ejemplo del primer caso es la tormenta tropical Grace del 2009, la cual nunca llegó a categoría de huracán y descargó lluvia en Gran Bretaña. Ejemplos del segundo caso sobra:

Europe_Tropical_Cyclone_Tracks

En la imagen anterior se pueden apreciar el “camino residual” de los sistemas de baja presión que azotaron el Caribe y Norteamérica.

¿Huracanes? mediterráneos

Los huracanes mediterráneos, o “medicanes” (MEDIterranean huraCANE) son un fenómeno que al igual de lo que sucedió con los ciclones sudamericanos, se creían imposibles de formarse y que luego eran altísimamente improbables y finalmente son más comunes de lo pensado, registrándose varios en la última década. El mediterráneo posee aguas cálidas pero poco desarrollo areal, por lo que una tormenta subtropical es difícil de esperar. Sin embargo hay registros satelitales desde el año 69 que se forman estas estructuras climáticas. Está en discusión si realmente son ciclones debido a que su formación está relacionada a fenómenos no tropicales y no hay consenso general. Uno de los medicanes más estudiados aconteció en 2007, y los informes finales del tal vez fenómeno mediterráneo más estudiado hasta la fecha consideraron que tuvo un origen extratropical, que consiguió alguna de su energía a partir de la liberación de calor latente (la misma fuente de energía que intensifica a los ciclones tropicales) y por ende fue probablemente fue un híbrido de tormenta tropical/extratropical, y que fue predominantemente no-tropical. Lo que si logró consenso fue en llamar a los “medicanes” como Tropical-like cyclons, básicamente algo que se parece mucho pero que no termina siendo.

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El medicane Qendresa I, del año 2014

Existe en la red una tonelada de información acerca de los medicanes, pero con estos dos links 1,2 estarán bastante entretenidos.

 ¿Huracanes? en los Grandes Lagos

En 1996, en el lago Hurón y a 45 grados de latitud norte se formó un sistema tormentoso ciclónico que poseía algunas características de los ciclones tropicales (huracanes) tales como un ojo bien definido y banas nubosas que alcanzaban los 500km de longitud.

Hurricane Huron

No fue un ciclón tropical debido a que su formación no se debía al calor de las aguas en un mar abierto, pero si vemos la imagen satelital tranquilamente nos podemos confundir con un huracán.
Es sistema no causó ninguna víctima y solamente provocó inundaciones y algunas construcciones fueron dañadas, ya que en su punto de mayor intensidad se registraron vientos de hasta 120km/h. El huracán Hurón, fue un híbrido de un núcleo frío que envolvió a un núcleo cálido, situación que se genera en los océanos pero que se pensaba imposible en los Grandes Lagos. Hasta el día de la fecha, no se lo cataloga como un huracán en el sentido estricto sino como un híbrido, una rareza por primera vez observada hace 20 años.

Afortunadamente para los curiosos, este “huracán” fue uno de los más estudiados de los últimos tiempos y hay toneladas de información en la red para profundizar conocimientos (Ej: 1,2,3,4,5,6)

Concluyendo

Vimos que los huracanes se desarrollan en casi todos los océanos y nos llevamos la sorpresa que en Argentina podemos ser azotados por uno de ellos ya que el Atlántico sur, a pesar de la creencia general de que no formaba huracanes, tiene las características necesarias para hacerlo. También del post se desprende que las costas de África occidental pueden sufrir este tipo de fenómenos cuando vimos que un ciclón tropical azotó Angola en 1991.

En Europa vimos dos tipos de huracanes. Primero notamos que se pueden formar los mismos huracanes que azotan el Caribe y EEUU, aunque son mucho más inusuales (ejemplo: Vince en 2009). Después conocimos los “medicanes“, esos casi huracanes que se forman por fenómenos extra-tropicales pero que su alimentación posterior es la típica de los huracanes por lo que se consideran híbridos de tormenta tropical/extra-tropical.

Por último vimos un rarísimo fenómeno en los Grandes Lagos donde se formó un centro de baja presión extra-tropicales y con núcleo frío (o sea, algo ajeno a lo que es un huracán) pero que con el correr de los días se alimentó de la humedad del lago Hurón envolviendo un núcleo tibio a un núcleo frío; un fenómeno aún más extraño que los medicanes, pero que hay consenso general que no son huracanes.

Esto fue todo por ahora y será hasta la próxima!

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