Diario de Viaje: Japón

Palacio de Nijo-Jo, patrimonio mundial de la humanidad. Kyoto

Palacio de Nijo-Jo, patrimonio mundial de la humanidad. Kyoto

Ya sabrán que estuve de viaje por Japón, como lo conté en Primeras impresiones de Tokio. Ahora la idea es extender un poco más el texto y las experiencias vividas en apenas una semana de viaje por ese país. Me dediqué a intentar conocer sólo dos ciudades: Tokio y Kioto. La primera por ser la capital del país y la megaciudad con todo lo tecnológico, nuevo y deslumbrante. La segunda por ser la capital histórica, la más tradicional  y la que conserva los más antiguos templos, jardines y geishas. A continuación van a leer un poco sobre mis vivencias e impresiones; no esperen un post largo e hiperdetallado, para eso existe Trip Advisor o Lonely Planet. Voy a ir a los puntos que me parecieron más sorprendentes.

La primera impresión que uno tiene de un país es su aeropuerto, y en Japón te deslumbran los inodoros del Haneda Airport. Si, sé que suena raro pero ver esas “cosas” llenas de botones no deja de asombrarte. Yo pensé que éramos lo suficientemente jodidos o sofisticados como para usar bidet pero los tipos nos pasan el trapo por mucho. Vendrían siendo los referentes a nivel mundial del cuidad ortal(?).

Tokio

La ciudad no tiene un centro geográfico en sí, ni siquiera algo icónico que la distinga automáticamente como sí sucede con las otras grandes capitales mundiales. Sólo el cruce peatonal de Shibuya podría calificar de punto distintivo de la ciudad. Desde el avión, llegando a la noche, la ciudad se ve más inmensa de lo que ya es. El área metropolitana abarca a “apenas” 43,5 millones de personas y no es más grande que el conurbano bonaerense, por lo que es una ciudad altísima. Está dominada por rascacielos por toda la ciudad, no hay zonas focales de edificios altos sino que es un continuo de masas elevadas. En el medio aparecen grandes parques como el de los jardines del Palacio Imperial, Ueno, Shinjuku Gyoen, Meiji, todos ellos gigantes haciendo recordar al Central Park de Nueva York en la combinación de parque y rascacielos.

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Jardines Orientales del Palacio Imperial y los edificios detrás

Jardines Orientales del Palacio Imperial y los edificios detrás

Parque Yoyogi

Parque Yoyogi

La ciudad es impecable, de una limpieza solamente vistas en países escandinavos. En mis 16hs diarias de caminata durante tres días traté de recorrer todo lo que pude y vi un sólo mendigo. Lo que sí noté de primera mano son la cantidad de personas mayores que hay en la sociedad; son la amplia mayoría. Hay jóvenes, pero créanme que los viejos acá son mayoría, o por lo menos eso parece a simple vista. Lo que también hay son frikies, pero frikies como no he visto en ningún otro lado. Desde Elvis saltando y cantando por el puro placer de hacerlo hasta gente vestida casi como payasos, y la gente lo ven como algo totalmente normal.

Vestimenta "me cago en la elegancia"

Vestimenta “me cago en la elegancia”

Paseo dominical

Paseo dominical

Lo que noté como sociedad es que son muy tranquilos, silencios y respetuosos. Cada vez que me detuve a preguntar, a pesar que casi nadie maneja un inglés básico, se mostraron solícitos en ayudar todo lo que sea necesario. En los parques juegan al baseball y en menor medida al fútbol.

La ciudad tiene tan poco lugar que es muy común que existan edificios-shoppings. No son más que edificios pero que en cada piso se encuentran principalmente locales de comidas. No fueron construidos inicialmente para ese propósito pero fueron reciclados:

Edificio Shopping

Edificio-Restaurante de Tokio

Subtes

El subte aquí es fenomenal. Como sistema de transporte es lo mejor que vi en mi vida, superando al sistema de transporte londinés. Altísima frecuencia, subtes impecables, estaciones con señales APB, en japonés e inglés, estaciones con su nombre en japonés pero también con una numeración fácil para calcular distancias (la Asakusa es, por ejemplo, la A18). Hay dos empresas que regentean el subte: el Tokyo Metro y el Toei y entre ambas cubren toda la ciudad incluyendo el gran Tokio, lugar donde viven 43,5 millones de personas. Lo primero que me sorprendió es que no hay necesidad que te aprieten los tipos en las estaciones para que entre la gente, como se ve en todos los documentales. Según me dijeron esto sucede estrictamente en dos líneas de las 20 líneas que son las más utilizadas de todas. Viajé en fin de semana y días laborales a varias horas y siempre encontré asiento libre. Vean lo que es el mapa del subte. No está estrictamente completo porque faltan los subtes-trenes (esos que van parte arriba y parte abajo) de la línea Toei:

plano-transporte-tokioUna cosa de gran utilidad que vi es la aplicación de órdenes de carga de vagones dependiendo de la estación que bajes. En cada estación y cada 10 metros, encontrás un cartel donde te indica la estación y los vagones habilitados para bajar allí. No es que si te equivocás de vagón entonces no te vas a poder bajar pero es un orden establecido que sirve para mover a la brutal cantidad de gente diariamente.

Tokyo Metro

Los precios no son caros para la vida del japonés. Pagan un mínimo de 1,6 dólares y un máximo de 3 dólares para viajes que van de punta a punta del recorrido. Estamos hablando de moverte hasta 50km bajo tierra por sólo 3 dólares y estos valores disminuyen muchísimo si uno saca tickets semanales o mensuales. Eso sí, si querés combinar líneas y no tenés los tickets semanales tenés que volver a pagar.

Lo más complejo que me tocó fue la estación central de Tokio. Una especie de Retiro centralizado. Si bien tienen otras estaciones a lo largo de la ciudad, ésta es la más grande. Tiene 10 pisos subterráneos y se combinan 9 líneas de subte, más los trenes interregionales y los trenes de alta velocidad. Todo en uno. Si bien (una vez más) toda la cartelería es APB, no te deja de shockear el movimiento de gente hacia un lado y otro.

Hotel Cápsula

La primera noche me tocó dormir en un hotel cápsula. De esos que vemos en el Discovery Channel. La experiencia fue espectacular. No me pareció más raro que dormir en un hostel de lujo, y por 30 dólares creo que valía la pena. Te dan un locker, toalla y listo. Tenés televisor, radio, luz, y podés regular la temperatura fácilmente. No creo que sea apto para claustrofóbicos pero es una buena experiencia para contar en asados je.

Hotel Cápsula

Inodoros

Si. Suena raro, pero me volvieron loco los inodoros. Van desde poco sofisticados hasta algunos que tienen tantos botones que son imposible utilizarlos. Juro que cuando vas al baño en el aeropuerto mismo, te volvés loco. Me sentía Homero!

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En la mayoría de los casos regulás temperatura de la tabla, brazo mecánico de bidet, vapor para la cola, presión y temperatura del agua, autolimpiante, y no se cuantas otras cosas más.

inodoro

Este tiene los botones en la pared

Otro modelo, con "brazo" al lado.

Otro modelo, con “brazo” al lado.

Se que suena raro que me detenga en estos detalles pero para un talibán del bidet como soy yo, esto fue sagrado 🙂

El Tren Bala

El tren japonés no tiene nada de diferente de otros trenes de alta velocidad en los que viajé como el AVE español o el TGV francés. Pero guarda una singularidad: la cantidad de trenes por hora que circulan. La línea Tokio-Osaka es la más transitada del mundo, con un tren cada 3 minutos. Es increíble cómo pueden meter tantos trenes con tan alta frecuencia moviéndose a 300km/h. Un error, un frenaje brusco, cualquier detalle haría que un tren se estrelle con el otro. Según me dijeron, el sistema de sincronización está totalmente computarizado, al igual que la conducción de los trenes. Los “conductores” están sólo por seguridad. Si uno se para en cualquier estación va a ver la danza de Shinkansen (así le dicen) llegando y saliendo de diferentes andenes.
Otro punto a destacar es la puntualidad pero creo que ya todos deben haber leído que el promedio de retraso por tren es de “vergonzosos” 36 segundos.

Un Japón moderno pero no tanto

Con este país me pasó algo raro. Esperaba ver todo lo último en todas partes, desde los micros, trenes, escaleras mecánicas y demás pero me encontré con cosas muy de los ochentas, desde lo eléctrico-electrónico hasta lo de tipo construcción. Los subtes (sólo por dar un ejemplo) son de diferentes épocas, algunos muy similares a la línea B porteña, sin embargo lo que hace la diferencia es el buen cuidado que hacen de él. No tiene una raya, está impecable y bien cuidado, y eso hace que parezca más moderno. Igual el aeropuerto de Narita. Puedo asegurar que la terminal de Ezeiza es hasta casi más moderna pero los tipos tienen todo impecable y eso le da una sensación de modernidad. Sé que es raro de explicar, pero cosas muy cuidadas viejas dan a nuevas, como los autos de colección.

Comida

Este es el punto tal vez más controversial de los que voy a escribir. Me tengo que basar en sensaciones más que en hechos. Lo primero que noté es que el sushi no es la comida de todos los días. Para el japonés es caro porque vale tres veces más que cualquier otro plato. Lo que si comen y todos los días son las sopitas con verduras y fideos adentro. Todos los días a cualquier hora. No los ví comiendo otra cosa que eso. La fruta es prácticametne prohibitiva y te la cobran por unidad. Lo más barato son las manzanas o naranjas que costaban 3 dólares cada una. Y por supuesto, para los bolsillos apretados de los viajeros siempre está McDonalds o Burguer King que con 9 dólares te comías un combo grandecito.
Si querías salirte de presupuesto tenés que desembolsar mínimo 20 dólares por 6 piezas de sushi o un platito de fideos. En Japón todo es chico; las casas, los autos, las calles, la gente y principalmente las porciones de comida. Ahora entiendo por qué son todos flacos y viven hasta los 90! Yo pensé que en Kioto los precios iban a disminuir pero eran exactamente igual que en la capital nipona.

Kioto

Como dije, Kioto es la capital cultural de Japón y una reliquia detenida en el tiempo. Llena de templos y jardines, tranquila y caluroso. Aquí es muy común ver a las japonesas con sus vestidos tradicionales. Kioto y todas las demás ciudades de la costa este de la isla de Honshu (la principal y más grande de Japón) son una mega ciudad. No hay una interrupción entre Tokio, Fuji, Nagoya, Osaka y Fukuyama; es un continuo permanente de casas y más casas. No hay interrupción, campo cultivado o zona silvestre y de vuelta ciudad. Insisto porque esto me sorprendió: es todo una megaciudad. Kioto comparte un área regional junto con Osaka y Kobe, cubriendo la cabecera de un valle.

Una calle del barrio más tradicional de Kioto

Una calle del barrio más tradicional de Kioto

Si Tokio es subtes y trenes, Kioto son micros. Aquí si uno está en la zona céntrica entonces le quedan todos los palacios y jardines a distancia de caminata. En 3o minutos a pie podés encadenar hasta 4 templos de la zona este de la ciudad.

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Jishujina Shrine, Kyoto

Jishujina Shrine, Kyoto

El Templo de Plata y Kioto al fondo

El Templo de Plata y Kioto al fondo

Las entradas a los templos y sus respectivos jardines están entre 3 y 5 dólares, valores más que aceptables por estar en un país tan caro. Te podés pasar horas sentado viendo la naturaleza y la perfección de esos jardines y sacar miles de fotos. En sí Kioto ni es una gran ciudad ni tiene grandes cosas para ver. Una vez más, son templos, jardines y paz. Es obvio que la oportunidad ideal para ir a Kioto y yo diría a todo Japón es abril, cuando los cerezos explotan en flores rosadas y convierten a ese país en un cuadro surrealista. SIn embargo, vayas cuando vayas no te va a desilusionar:

Jardines del Palacio Dorado

Jardines del Palacio Dorado

Templo de Kinkakuji,

Templo de Kinkakuji. Lo que ven dorado es oro

La frutilla del postre de Kioto es el bosque de bambú, una zona ubicada sobre las laderas de las sierras del oeste donde los bambúes crecen y son cuidados. El camino tiene unos 300 metros por 200, formando desde arriba una T. Estar allí, a pesar de que son sólo plantas, no deja de ser surrealista:

Bosque de Bambú

Bosque de Bambú

Hasta acá llegué en este desordenado post. Me hubiera gustado ir a Hiroshima, Okinawa y Sapporo, pero con sólo 7 días para recorrer y un tifón en el medio que me hizo perder un día (me agarró Wipha en Tokio) estoy bastante conforme por lo recorrido. Me iba a poner pesado describiendo los museos que vi en Tokio o los parques y templos en Kioto pero calculo con con tantas fotos ya se dan una idea o pantallazo de lo que son estas dos ciudades. Será hasta la próxima.

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2 respuestas a Diario de Viaje: Japón

  1. dama dragón dijo:

    Muy buen post!! siempre es un gusto viajar con vos, aunque sea en fotos…. Hermosas las fotos…

  2. Jesús dijo:

    Gracias por tus artículos sobre Japón. Estoy preparando un viaje a este país y tus posts me ayudarán mucho

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