Cuando la montaña no quiere

Mi compañero de cordada abriendo huella, mientras de fondo, el viento blanco se aproxima.

Creo que les he dicho que subo cerros. O, mejor expresado, intento subir cerros. Hay veces que llego a la cima y entonces escribo una entrada de las clásicas Salidas a la Montaña que aparecen con cierta regularidad bimensual. Otras veces, toca volverse sin cumbre. Las causas pueden ser varias; desde cansancio extremo, mala planificación, hasta los más frecuentes problemas meteorológicos. Y si uno va a la alta montaña en pleno invierno, éstos últimos se potencian.

Durante el último fin de semana largo fui a intentar escalar un cerro conocido de Mendoza, ubicado en la Alta Montaña. La gran cantidad de nieve nos hizo bajar del vehículo antes de llegar a la zona de los refugios, haciéndonos perder más de 3 horas subiendo a pata lo que podríamos haberlo hecho en auto, y de allí para arriba tuvimos que abrir huella en nieve profunda. Cuando pensábamos que estábamos cerca (a 2 horas) de la zona donde teníamos que poner la carpa, un viento blanco fuertísimo se levantó, haciendo volar la nieve fresca que había caido en las jornada previas y que por momentos, aparte de congelarnos todas las extremidades, nos hacía perder la visibilidad. La historia termina en que tuvimos que cavar una plataforma (cosa que nos tomó 1h30m) en una zona medianamente resguardada, hacer noche y pegarnos la vuelta al otro día.

Al siguiente día estaba pronosticado tormenta a partir del mediodía (cosa que se cumplió al pie de la letra e inclusive se tuvo que cerrar el paso internacional por mal clima), y al haber quedado tan lejos de donde planeábamos dormir, no nos daba el tiempo para subir y bajar a la carpa sin que nos agarre el temporal.

De estos sinsabores son los que uno debe aprender; cuando la montaña no quiere, uno no debe ascender porque después se las va a ver brava. Para que vean como era la situación, les dejo dos videos donde se muestra como se levantó el viento blanco y las increíbles ráfagas de 80km/h-120km/h que soportábamos. Tengan en cuenta que con -10°C de temperatura, estos vientos hacen que se sienta muchísimo más frío:

Como siempre, cuando estábamos bajando mi cabeza empezó a planear la revancha con el cerro, buscando posibles fechas para un nuevo viaje a mi Mendoza natal. Ojalá que a fines de septiembre les esté escribiendo una nueva entrada de las Salidas a la Montaña describiendo este espectacular cerro… Será hasta la próxima.

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3 respuestas a Cuando la montaña no quiere

  1. chimango dijo:

    Vos sos lo que yo llamo un francés loco: en Malargüe, alguna vez vimos a algún francés al que se le ocurría cruzar a Chile en pleno invierno, sólo para ver si podía cruzar con tormenta en pleno invierno. felicitaciones, porque se te ocurrió subir con semejante clima ahora calificás para el título de Francés Loco; avisáme cuando logres cruzar completo el campo de hielos…

  2. Graciela dijo:

    Buena nota Da miedo

  3. ANDRES dijo:

    HOLA. MUCHO VIENTO ESTE FIN DE SEMANA LARGO EN LA CORDILLERA . ANTICIPO DE TEMPORAL DE SANTA ROSA.

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