Cosa impactante

Tengo un amigo, llamémosle F. Podestá…(no no no, es demasiado obvio) sea Federico P., que opinaba que la única solución a la estrechez de las calles del centro de San Luis era sustituir a la ciudad por un cráter. Radiactivo, normalmente dictaba la fantasía, pero no es la única opción. ¿Por qué no un meteorito?

Ahora, cortesía de la Universidad de Purdue, podemos por fin elegir el cascote adecuado que vaya bien con el desarrollo demográfico que mas te desagrade; les presento la versión revisada de Impact Earth (en la anterior tuvieron que limitar cosas como la velocidad de entrada del asteroide, porque la gente insistía en cascotear a la tierra con piedras que viajan más rápido que la luz en el vacío).

Una buena mañana, nuestro anónimo amigo Federico P. se levanta temprano, alrededor de las 11AM a tomarse su café y hacer las cosas que cualquier Federico P. hace normalmente, sepa el FSM cuales serán. A 280 kilómetros de ahí, una vieja fantasía suya está a punto de volverse realidad.  A 23.300 metros de altura sobre San Luis, un cascote de 1 km de diámetro y con la densidad del hierro (8.000 kg/m^3) entra en un ángulo de 90º y se empieza a despedazar, pero al ser tan denso y grande la atmósfera casi ni lo frena, y los fragmentos llegan a la superficie a 30 km/s, la misma velocidad a la que entró. Los fragmentos tocan tierra cubriendo un área de 1.02km, aunque el cráter resultante será algo mas grande; 30,5 km de diámetro y mas de 800 metros de profunidad. El impacto libera energía equivalente a 4.500 megatones de TNT (esto es: 90 bombas de hidrógeno Tzar, o mas de 214.000 “fat man“, la que tiraron sobre Nagasaki). Un impacto así ocurre en promedio cada 2.500.000 años.

Federico P. se entera apenas 824 milisegundos después, ya que la bola de fuego formada por el impacto es de 18,5km de diámetro y, vista desde San Juan, tiene 15 veces el tamaño del sol. El pulso de luz dura más de 5 minutos y durante ese tiempo la intensidad es tal que alcanza para darle quemaduras de tercer grado a quien esté expuesto, prenderle fuego a maderas, árboles y pasto y cualquier papel a la vista. Pero lo más seguro es que Federico P. se acaba de levantar y está adentro de su casa, así que no está directamente expuesto. Aparte, esas condiciones no se alejan demasiado de un veranito en San Juan (cualquiera que haya vivido allá siendo de otro lado, conoce esa sensación de que se te chamuscan las pestañas y los pelitos de la nariz al respirar). Si no vio la luz del impacto por lo menos lo va a sentir; un sacudón que llega 56 segundos después del impacto, suficientemente fuerte como para sacudir muebles pesados, pero que no daña a las estructuras sismorresistentes (los arquitectos se enojan si se les dice “antisísmicas”) que suelen haber en aquellos pagos. Está bien, tal vez se levante con algo de resaca, como siempre, y piense que el temblor es producto de su falta de equilibrio, a todos nos pasa. Pero si no lo siente al impacto, lo va a escuchar: Una lluvia de escombros llega (muy calientes) 4,19 minutos después, con fragmentos de 1,3 cm de diámetro en promedio. Esperemos que no tenga techo de chapa. Es típico de los sujetos hipotéticos como nuestro Federico P. que tengan un oido musical desarrollado. Por lo que si no vio el destello, no sintió el temblor y confundió las piedritas con granizo, por lo menos cuando llegue la onda de choque se va a enterar; 14,1 minutos después del impacto llegan vientos de hasta 342 km/h, y nos transmiten el estruendo del mismo a 94db, suficiente como para que duelan los oidos. Con vientos a esa velocidad, varios edificios colapsan, los vidrios estallan y el 90% de los árboles son arrancados. Ya si no se entera con esa, es porque no quiere.
Mencioné que Federico P trabaja con un astrógrafo doble, un telescopio especialmente diseñado para buscar asteroides y otros cascotes con alto paralaje? Seguro que lo vio y podría haber avisado, pero no…
Toda esta historia era para mencionar la página a la que enlacé al principio. Horas y horas de diversión haciendo chocar cosas de diversos tamaños, densidades y velocidades contra la tierra. Hasta te calcula el Tsunami resultante, si es el caso. Happy smashing! 😀

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7 respuestas a Cosa impactante

  1. Guillote dijo:

    Jaja, extrañaba estos post tuyos. Buenísimo nene! Lo mejor que leí en tiempo.

  2. dama dragón dijo:

    Muy bueno, es cierto, se pueden pasar horas “jugando”…. Realmente excelente…

  3. Federico P. dijo:

    Que te puedo decir. Muy bien explicado y la verdad que deben de existir muchos Federico P. con ideas similares para mejorar el trazado urbano de SL.
    Muy interesante la aplicación Impact Earth. Voy a ponerme a jugar a refundar algunos lugares de nuevo. Nunca se sabe que dinosaurios quedan todavía por ahí.

  4. Gabinni dijo:

    Jajajaja!! Q bueno el post este, aunque lo mejor es la orden de Xandar: “Summon the meteors”, jajaja

  5. ye olde fox dijo:

    Excelente, como siempre muy buenos tu relato fantástico…

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