Animal de Ruta

Por qué el post de la mina San Jorge y Famatina de Guillote no es capaz de convencer a los que ya están convencidos de lo contrario (sea lo que “lo contrario” sea)

Anuncios

Este post lo tengo guardado desde hace un tiempo y no es un intento velado de hacer SEO con ciertas palabras de moda o aprovechar la popularidad que tuvo el post de Guillote, no. Velado para nada, descarado sí. Pero fue inspirado en los comentarios que siguieron al mismo.

Este post no habla de minería.

Este post no habla de problemas ambientales.
Este post no habla de ningún tema en el que yo tenga conocimiento más profundo que el que adquirí con –este– artículo; puede estar mal, puedo estar equivocado e inclusive puedo estar comiéndome un vagón pseudocientífico bien elaborado, pero por el momento no parece y, como les resultará lógico después de leerlo, muchas de mis experiencias posteriores en discusiones con gente “informada” en un tema reafirman mi suposición de que es un efecto real(tm), casi como si se tratara de una profecía autocumplida… Sin más vueltas, les presento al Efecto Backfire:

Ejemplo 1: Justamente el post de Guillote y los comentarios que le siguen son un buen caso de estudio; en el mismo él explica su postura sobre la minería y cómo se aplica a dos casos concretos, en un caso se muestra “a favor” en el otro “en contra”. Lo que sigue en los comentarios es una serie de críticas de uno y otro bando (más algunos “buen post” clásicos y en este caso merecidos, y algún insulto bizarro mío escrito a las apuradas). Prestar atención a los comentarios de “Martín”, el -experto- a favor del tema y las justificaciones que usa a pesar de los argumentos expuestos.

Ejemplo 2: Una discusión que tuve recientemente con quien me enteré a la mitad de tal charla que era “Ufóloga”, así oficialmente y con ú mayúscula, si bien sospechaba tal cosa casi desde la segunda frase. El intercambio no lo recuerdo de forma completa pero estuvo lleno de joyitas similares a esto:

(Ella) Y qué me decís de la evidencia sólida que hay, todos los avistamientos de ovnis; ¿la gente acaso miente?

(yo) No necesariamente miente, aunque eso pasa mucho porque hay quienes gustan de la atención que genera o hasta hacen unos pesos… pero en realidad mucha gente no sabe bien qué está viendo, y ahora lo asocian a extraterrestres que es lo que está en nuestra cultura pop; antes era ángeles, demonios, duendes, etc.

(ella)Si, exactamente; nos visitan desde entonces pero ahora los identificamos como los seres que son…

(yo, reprimiendo una carcajada que ahora me arrepiento de no haberle largado) No me refería a eso, sino que a la gente en realidad no sabe qué está viendo. Preguntale a cualquier astrónomo aficionado; es gente que cada vez que puede sale a la noche a ver el cielo, lo conocen bien y suelen ir aprendiendo acerca de una gran variedad de fenómenos atmosféricos, eso sin contar a los que les gusta seguir a la ISS o satélites de la red Iridium… por lo menos de entre los que yo conozca nunca ninguno reportó un “avistamiento”.

(ella, pokerface lvl. 27) Exacto, mientras mas cercanos a la ciencia oficial, más colaboran con el encubrimiento…

Permítanme cortar acá. Como dije, el diálogo no lo recuerdo más que en su contenido y lo terminé varios minutos después con algunas referencias veladas de cómo sabe que es cierto lo que ella creía que era cierto, cuál era su forma de distinguir la realidad de la fantasía (me gusta creer que sembré la semilla del problema epistemológico ahí, algo así como alpistemología, pero no creo que haya germinado en una cabeza tierra tan dura). Lo surrealista de la charla vino dado por el hecho en que nos mostrábamos de acuerdo en puntos fundamentales pero, mientras los puntos que yo exponía apoyaban (obviamente) mi punto de vista de manera contundente, ellas los tomaba, digería y racionalizaba para no solo acomodarse a su punto de vista sino reforzarlo. ¿Que antes se veían cosas que no fueran extraterrestres? Obvio, si nos visitaban pero no sabíamos quienes eran. ¿Que quién conoce el cielo no reporta ovnis? Más vale, si son parte de la conspiración. Algunas otras perlas de la charla incluyen a selectos grupos de científicos “paladines de la ciencia oficial” que encubren el hecho irrefutable de que la tierra es hueca como en los comentarios de esto otro post del blog. (Guillote, todo lo que estudiaste es al pedo y a mi me mintieron en astrometría) y no había forma de hacerla cambiar de opinión. Cada argumento mío, de hecho, reforzaba la suya.

¿Entienden ahora qué estaba pasando?

Para aclarar; fue un intercambio amistoso, sin burlas y tan libre de sarcasmo como me fue posible, dado que realmente quería ver si podía hacer que cambiara de opinión o por lo menos que dudara sanamente de alguna de sus verdades. Pero por sobre todo tenía frente a mi a una persona normal, no una loca ni nada parecido, de clase media, instruida en otros temas, razonante y dispuesta a escuchar, estaba bien buena… (vuelvo a aclarar; sólo lo hice con fines educativos. En serio)

¿Cómo alguien como ella puede tomar mis argumentos, que eran bastante simples y completos en contra de su postura y reforzarla? ¿Cómo puede alguien como Martín (nuestro antihéroe del post de Guillote) y descartar todo lo que el posteador dijo y reafirmar su punto de vista? De esto se trata el efecto Backfire.
El efecto Backfire es un sesgo cognitivo. Un sesgo cognitivo indica una opinión o prejuicio, no necesariamente basado en pruebas pertinentes, desarrollado sobre la base de la interpretación de la información disponible, aunque los datos no sean lógicos o no estén relacionados entre sí (dice la wikipedia). Uno bastante común es el sesgo de confirmación, la tendencia a investigar o interpretar información que confirma preconceptos. El efecto Backfire (o “tiro por la culata”, sigan ése link para el post original) es similar, sólo que en vez de que uno “busque” información y la interprete a gusto, es la información la que le llega al individuo y éste toma lo que le convenga para sostener su posición.
La diferencia parece un juego de palabras pero yendo a un ejemplo concreto, es la diferencia entre el aficionado a los ovnis que busca y lee lo que Favio Zerpa escriba y el aficionado a los ovnis que al encontrarse con alguien de opinión contraria que le presenta argumentos, los reinterpreta a gusto. Este efecto es particularmente fuerte en el tema de opinión pública del momento, y resulta en algo que bloggers, opinólogos y discutidores aficionados tenemos que tener en cuenta de ahora en adelante:

No importa cuanta razón tengas, o si la tenés;
no importa qué tan brillante sea tu argumento, o que seas capaz de convencer a sócrates de lo bien planteado que está;
no importa cuantos te apoyen en tu postura, ni cuantos pongan “que buen post! completamente de acuerdo”
no importa si expusiste a propósito tu argumento de forma tan simple y a prueba de boludos que pensás que por fin vas a lograr entender por qué el del frente no está de acuerdo cuando responda…

A pesar de todo eso no vas a lograr que cambie de opinión, cuando ya tienen una postura asumida.

En todos mis años de trollear pseudocientíficos y fanáticos religiosos en Taringa! (per il vero piacer di jodere) pocas veces logré que alguien cambiara de opinión, y en todos los casos era gente que en realidad estaba haciendo el esfuerzo intelectual de ponerse en mi lugar (convirtiendo lo que sería un breve momento de gloria internetil en un largo período de asombro y desconcierto. Así de rara es la cosa)
El efecto Backfire fue investigado y publicado por Brendan Nyhan y Jason Reifler de la Universidad de Dartmouth. En su experimento en el 2006, crearon artículos de noticias falsos y se lo presentaron a estudiantes de las universidades de Michigan y Georgia State. Los artículos eran acerca de temas polarizantes de la opinión pública y estaban escritos de manera que confirmaran algunos preconceptos de las ideas políticas norteamericanas. Uno de los artículos, por ejemplo, sugería que USA había encontrado por fin armas de destruccion masiva en Iraq. El siguiente artículo era una “fe de erratas” y decía directamente que -no- habían sido encontradas las famosas WMD. Aquellos estudiantes que se oponían a la guerra o tenían tendencias liberales (liberales de USA; no confundir con el liberalismo autóctono) rechazaban el primer artículo y aceptaban el segundo. Aquellos estudiantes mas inclinados a la tendencia conservadora (por ejemplo, republicanos) se mostraban en acuerdo con el primer artículo y descartaban el segundo. Lo curioso que Nyhan y Reifler notaron fue que los “conservadores” que rechazaban el segundo artículo se mostraban después aún más seguros de que sí habían armas de destrucción masiva.

Nyhan y Reifler repitieron el experimento con artículos en otros temas como células madre o reforma impositiva y otra vez encontraron que la “correción” en el segundo artículo incrementaba la creencia de los participantes en sus preconceptos originales, cuando esas correciones los contradecían. Gente con puntos de vista opuestos en el espectro político leía los mismos artículos y las mismas correciones, y cuando la nueva evidencia era una amenaza para sus creencias, estas salían reforzadas; por lo tanto con la corrección salía el tiro por la culata, de ahí el nombre “efecto Backfire”.
Una vez que una idea se agrega a nuestra colección de creencias y la asumimos como cierta, comenzamos a protegerla de todo daño. Lo hacemos de forma instintiva e inconsciente cuando se nos presenta información que la contradice. Con el tiempo, el efecto Backfire hace que seamos menos críticos de aquella información que confirme nuestras ideas y creencias como verdaderas y apropiadas, tal como podemos ver en los comentarios de este post del blog de Fabio y tiene que ver con la “insensibilización” de la que el mismo habla ante varios temas en dicho post. Lo que produce en este caso el efecto Backfire es que sea casi imposible lograr ganar un debate online. Es este “escepticismo selectivo” el que hace que sobrevivan tantas creencias extremas a pesar de que están absolutamente refutadas por la ciencia y la razón, o lo que sea en el campo de la política. No importa qué tan loca sea la creencia, uno nunca se ve a sí mismo como un loco después de todo. Y esto ocurre con prácticamente todos los temas que nos podamos imaginar, no sólo con ovnis o si la corrupción del gobierno es un invento de la opo y la corpo y otras cosas que terminan en “o”. El efecto backfire nos afecta a todos en temas tan variados como si comer chocolate es saludable, o si las farmaceuticas bloquean investigaciones médicas para hacer más dinero, si el calentamiento global es un invento de los medios liberales gringos (hay gente allá que cree eso) o si lo último que se sabe acerca de fluctuaciones cuánticas en los primeros picosegundos del Big Bang le quitan a la deidad de turno su rol de creador o la confirman ahí (y he visto las dos “opiniones” al mismo tiempo en un artículo de Scientific American, no es que esté hablando de algún debate con un religioso sino de lo que pone el editor de un artículo de una revista que probablemente no esté en su primer encuentro con el tema). Estoy seguro que cualquier fundamento que yo ofrezca al respecto de estos temas sólo puede confirmar o bien reforzar su opinión. Por último, les dejo el mejor ejemplo que encontré en el artículo de donde saqué este post: Consideren su opinión acerca de darle un chirlo bien puesto a un hijo sirve como acción correctiva. ¿Está bien o mal? ¿Es un acto de violencia innecesario o una forma de educar? ¿inofensivo o dañino? Piensen en su opinión y si están realmente dispuestos a cambiarla; entonces procedan al final de aquel post y vean lo que la ciencia dice al respecto.

Ahora imagínense que era su sobrinito que les rompió la computadora jugando, y me cuentan en los comentarios si se merece un chirlo o no.
TL/DR: Artículo en la wikipedia.

Y si eso les pareció un poco escueto, vuelvo a agregar el link al post del efecto Backfire, que es de lo mejorcito que he leído en mucho tiempo y abunda en ejemplos bien puestos:
http://youarenotsosmart.com/2011/06/10/the-backfire-effect/

Anuncios