Sobre mojadas de oreja que no son y errores de concepto

Y Guillote sigue tratando de provocarme, de forma inefectiva. Su último ataque ocurrió durante las vacaciones, donde trató de pegarnos a YeOldeFox y a mi, por supuesto sin mucho éxito. He tratado de ignorarlo, pero veo que si no le dedico atención, va a continuar tratando fútilmente de alcanzarnos y sólo va a lograr hacerse daño. En la autoestima, esto es porque el “jippy” este ya no come nada que presente un reto al hígado, el cual se le ha vuelto blando por falta de entrenamiento.

Rúcula, champignones frescos y panceta, la masa es la que hacemos siempre con romero y la pizza fue horneada directamente sobre la piedra en el horno de barro de mi casa. ¿Y me viste haciendo post de esto? También hubieron fugazza, de roquefort y una con longaniza en rodajitas.

Ya es hora de atender a este asunto y dejar algunos puntos en claro, Guillotín querido.
En tu post navideño hiciste una correcta demostración de tu ingesta a elección. Tímidamente insinuado había un desafío al resto de tus co-bloggers para que hicieran gala de sus respectivas ingestas festivas. Dicho desafío, dadas las fechas y el tono de tu post, me parecieron correctas en tiempo y forma. (Pero… ¿una parrillita eléctrica? ¿En serio?)


Durante el extensísimo receso veraniego (si alguien se queja de que sus tres semanas de vacaciones son pocas, prometo dedicar una de mis dos semanas al año para ir a molerlo a patadas. Y no, no tengo vacaciones de invierno), aprovechaste nuestra ausencia para publicar otro plato, moderadamente bien elaborado, pero acompañado de lo que pensaste fue un refinadísimo insulto destinado a provocar una respuesta. YeOldeFox ha decidido honrar semejante barbaridad con un post exclusivamente culinario, respuesta que creo que era la esperada por vos. Yo, sin embargo, me veo obligado a discrepar.

¿Cervezas? Si, más vale que hubieron, tanto de las buenas como de las raras (siendo éste último el caso). Pero no es tanto de la cerveza en sí...

En primer lugar, es un puñetero plato de fideos. Tal vez un poco máas elaborado de lo normal, o podrías haber dicho que eran hechos con tinta de sepia (lo que los intentos de chef italiano llaman “al nero di seppia” o algo así, y ya vienen secos y se pueden comprar como cualquier otro fideo). ¿Panceta? No desprecio nada que venga del sagrado chancho, pero tampoco es fuera de lo común. ¿Hongos? Los secos quedan muy bien, mi vieja los usa siempre que puede, habrían sido novedad hace 10 años. Sabés las alturas estomacales a las que estamos acostumbrados y de las que vos has sido partícipe y hasta actor necesario cuando las posiciones geográficas nuestras están en conjunción y son favorables. No te digo que no haya sido una buena comida, sólo digo que si fuera un post culinario-alardeador es un poco pobre bajo nuestros estándares. Estándares que conocés, ayudaste a formar y respecto a los cuales no podés aducir ignorancia. Este sólo hecho debería cubrir a tus fideos de vergüenza cual salsa bolognesa de cajita, lista para servir.

... sino mas bien también el entorno: todo lo que ayude a disfrutar mejor la cerveza. Y... ¡hey! En el anáfe atrás del árbol se cocinarían unos fideos, que salieron bastante buenos... Take a hint from Mallman.

Y le agregás un desafío a esto… a esa altura no veía otra salida que sacudir la cabeza en silencio y retirarme sin comentar del post, añorando las épocas en las que sabías comer no solo calidad, sino cantidad al punto de merecer una entrada digna de este blog.
Es la frase final del párrafo la que realmente duele.
No duele por hambre (que al momento de escribir estas líneas la hay y en abundancia) ni duele por las cualidades del plato ingerido. Tampoco duele por el desafío lanzado, el cual pudiste sentir que era una obligación emitir dada la escalada de violencia estomacal que ha caracterizado a nuestros últimos posts de comida. Lo que realmente duele, mi querido Guillote, la verdadera puñalada en el hígado viene dada por ésa última y nefasta línea, que desnuda tu cambio de paradigma alimenticio. Marca la caída del gran y glorioso Guillote, quien otrora supo acompañarse él solo y valientemente dos pizzas caseras enteras con una botella de tequila Corralejo y una suprema mano de póquer. Es la palada de tierra final sobre alguien a quien consideraba un compañero de emociones gustativas; un paladín del paladar, convertido en una piltrafa, una flaca sombra de lo que fue. Eso es lo que duele. Duele que digas algo como:

Ideal para recuperar el contenido de glucosa que perdí después de correr 25k.

Has cambiado, antes eras chévere. Me parece fantástico que te preocupes por tu salud, y que regules lo que comas de forma diaria. Pero me cago en la concha de tu madre que no me vengas a largar un desafío de comida cuando lo que comés lo ingerís no por gusto, sino para ¡recuperar glucosa después de realizar actividad física! ¡Pero por favor, habráse visto tamaña desfachatez! Te juro que si te oigo después diciendo que al final del día en la oficina te tomás un agüita marca “ser” para recuperar electrolitos y cuidar la piel, me tomo el avión a Bs.As., consigo el fierro mas oxidado que encuentre entre el aeropuerto y tu casa (me bajo en Ezeiza para aumentar la probabilidad de encontrar chatarra en el camino) y apenas te encuentre te hago un tajo en el estómago y te lo extraigo, así no te preocupás por engordar más y yo puedo por fin evitar de que lo sigas tratando como a un pusilánime que se revuelve si no le dan postrecitos “cero porciento”.

¡Aprendé a tomar el tè galés como los machos, carajo! (No mi hermana, Damadragón. En todo caso ella es más refinada) La foto ilustra cómo en Trevélin le sacamos punta al meñique de tomar el té, a las 5 en punto.

Ahora, a YeOldeFox y a mi nos debés un asado con mollejas y chinchulines, requisito mínimo para que recuperemos el respeto que te teníamos. Y te tenemos que ver comer. Fox consigue un vino decente y yo hago lo propio con un queso y un pan casero que puedo elaborar. ¿Qué guardás en tus entrañas, a un estómago macho o pusilánime? Exijo y demando una satisfacción, señor.

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9 respuestas a Sobre mojadas de oreja que no son y errores de concepto

  1. dama dragón dijo:

    Asumo que luego vas a documentar la ingesta vacacionera…. la picada en el camping del Bolsón (ñam ñam… ciervo…..), los helados y el almuerzo de Jauja, el asado en Brazo Rincón, el almuerzo de Villa la Angostura, el té de Trevelín mas extensamente, la picada en el Futalaufquén, el almuerzo y el té de Ñanculahuen… y por supuesto el asado del sabado pasado y los chocolates que trajimos….
    Guille; creo que te metiste con potestades más poderosas…. lo atestigua la panza…..

    • Guillote dijo:

      Che, muy rica la comida del sur, pero hicieron algún trekking a alguna laguna escondida o algo por el estilo o se la pasaron con el culo apoyado morfando????
      Dudas, muchas dudas!

      • chimango dijo:

        errores, muchos errores. Seguís cometiendo el mismo error. Si hubieron paseos (pasarela, bosque de arrayanes, etc) pero este no es un post para contarte el viaje y ni siquiera para contarte lo que comimos. Leíste todo el post y todavía no podés ver la diferencia, apenas comés algo pensás aaaayyyyyyyyyyyyyy estoy goooorrrrdo, y relacionás la comida con la… ¿obligatoriedad? de hacer ejercicio.
        Mientras, nosotros disfrutamos el viaje completo, comidas y paseos. Y el asado que tenés que pagar para recuperar nuestro respeto acaba de agrandarse para incluir provoletas.

      • Guillote dijo:

        Jaja, y que querés que haga? que me ponga a pensar de lo que me perdí por no ir con ustedes? Me termino ahoracando! Bueno, te dejo, me voy a comprar mi ensaladita…

      • chimango dijo:

        nah, vos tenés tus propios viajes suficientemente decentes, sólo te pido que vuelvas a disfrutar lo que comés, en vez de pensar que comés para nutrirte o andar viendo cuanto vas a engordar. hey, que yo no desprecio una ensalada si está buena, y soy aficionado a las rúculas y yuyos de moda como cualquier otro; no necesariamente la comida tiene que ser pesada y contundente, pero vos perdiste el camino. Tenés que volver a sentir, a vivir la milanesa.
        Ve, y digiere en paz.

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