Perder peso

O como adelgazar 30kg

Y lo tenía que escribir. A pesar de las críticas y burlas de Chimango y Ye Olde Fox, me voy a atrever a contar mi historia. Esto no es un relato de autoayuda, son sólo experiencias vividas desde el momento en que me decidí a adelgazar.

Tocar fondo

Llegué a pesar 125kg. No es que era demasiado obeso; tenía el peso bien distribuido en mis casi dos metros de altura asique si bien no decían “allá va el gordo”, si escuchaba mucho la palabra “grandote”.

¿Cómo hice para llegar a ese punto? McDonalds + carne frita. Si, al mediodía siempre me “clavaba” una hamburguesita y a la noche comía carne frita con litros de cocacola. En el medio siempre se colaba un paquete de Oreo, Obleas o cosa por el estilo. La fruta, y principalmente la verdura no existían en mi vida. Lo más extraño era que al hacerme análisis, siempre salían bien.

Así me encontraba tres años atrás, de ser una persona atlética a no mover un pelo. Las vueltas de la vida me llevaron a cambiar la alimentación. Empecé a comer mejor, eliminé el McDonalds de mi vida diaria y a la noche empecé a comer variado: Pastas, milanesas con ensalada y frutas. También empecé a hacer ejercicios, de caminar a trotar 100 míseros metros, luego 200, después 1 kilómetro hasta llegar a trotar 3 veces por semana 8km y jugar horas al tenis. Sin embargo me había amesetado en los 116kg. A veces dos kilos menos, a veces dos kilos más.

Darse cuenta

Pero tenía un problema con la comida, o mejor dicho varios, que los voy a intentar dejar plasmado aquí.

1) Me veía flaco. Si, pesaba 116kg y cuando estaba frente al espejo me notaba flaco. Internamente sabía que esto no era cierto, que no lucía como la delgada figura que aparecía en el espejo.

2) No tenía noción de cuanto comía. No sabía si me comía 2, 3 o 6 milanesas o cuanto “picoteaba” entre las comidas.

3) La Cocacola. Tomaba litros por día, a veces 2, otras veces 3 e inclusive 4 litros.

4) Ansiedad frente a la comida. Cuando me invitaban a comer, por ejemplo reuniones de amigos y habían preparado una mesa con cosas ricas (léase picada, snacks, empanadas y demás), me entraba una ansiedad gigantesca. Comía con voracidad y velocidad. Como si tuviera un miedo a que la comida se acabe.

5) Siempre me fijaba en el tamaño de las porciones. Si iba a algún lugar a comprar comida para llevar, siempre le pedía la más grande, o le señalaba directamente la porción de tarta que quería (que era la más grande que había podido distinguir). Otra actitud típica era cuando salía a comer con compañeros de oficina (lo que sucede diariamente) y cuando pedíamos el mismo plato, me fijaba en el tamaño de su plato y del mío. Y guarda con que me tocara el más chico, porque me amargaba el almuerzo.

6) Decía que mi sobrepeso era por cuestiones hereditarias. Como tengo familiares obesos, pensaba que comía poco y engordaba por culpa de los genes.

Obvio que todas estas actitudes (o su mayoría) las tenía en un estado de inconsciencia. Cuando empecé la dieta me fui dando cuenta de ellas.

La piedra fundamental

Y un día me entró a rondar la idea de hacer dieta. ¿Fecha? Enero de este año. Ojo, solo fue la idea, nada más. Un día de abril me entero que un conocido había bajado 8kg yendo al Dieta Club, y ahí hice el click, si él pudo cómo no iba a poder yo? Pedí turno y un 28 de abril fui con todos los prejuicios a piel. Esas cuadras que separan a mi casa del lugar no me las voy a olvidar más, yo diciendo “ok, esto es por unos meses y después vuelvo a la normalidad, a comer como la gente, sin lechuga o zanahoria”. Ahora me río de aquellos pensamientos, del “volver a la normalidad”, no me daba cuenta que lo que empezaba no era una dieta, era un cambio de vida, un cambio de costumbres, erradicar los malos hábitos.

¿Y cómo no iba a tener prejuicios? Si cuando entro había un montón de señoras +50 con sobrepeso. Único hombre en la sala, una vergüenza que me daba calor!

La dieta

Como lo imaginaba no era ningún secreto de estado. Muchas verduras, poca carne, nada de cocacola y lo más importante, comer 7 veces por día. A las 4 comidas tradicionales tenía que agregarle una colación a media mañana, otra a las 4-5 de la tarde y una última a las 8-9 de la noche. Así llegaba con menos hambre a las comidas importantes (almuerzo y cena). Otros tips eran tomar uno o dos vasos de agua antes de comer y uno particularmente útil para mi era comer el postre (cualquier fruta) antes de las comidas. O sea, si comía milanesa con ensalada, 10 minutos antes de empezar a comer, me comía una manzana, eso “amortigua” el hambre. La dieta puntual, las cantidades y demás no lo escribo para no aburrir, en el caso que algún interesado la quiera conocer, me dice y hago otra post referido solamente a eso.

Un punto muy importante es el Registro de Comidas. No es más que un papel donde uno va anotando día, hora, cantidad de comida y apetito, éste último se pone en una escala del 1 al 5. Un registro típico de almuerzo era:

Lunes-13.30hs-1-Milanesa con ensalada-4

Lo ideal es llegar a las comidas sin mucho hambre, si uno llega con “hambre 5” quiere decir que no hizo bien las colaciones, o que se salteó (por ejemplo) el desayuno. Así uno aprende a conocerse, se empieza a dar cuenta de sus “manías” con la comida, de sus malos hábitos, de sus mañas respecto a los diferentes alimentos.

Bajar, bajar y bajar

En mi caso a la dieta la acompañé con (mucho) ejercicio. Mínimo 3 veces por semana salía a trotar o jugaba al tenis, lo que ayudó a que el descenso se más pronunciado. Pero cuidado que también me daba mis gustos, seguía (y sigo) comiendo uno que otro chocolate, fiambres e inclusive asado una vez por semana. En mi caso esos “permitidos” no impactaban debido a la gran cantidad de ejercicios que hacía. A continuación, mi curva de descenso de peso en azul, en rojo es una curva de descenso de 1kg por semana y en verde una de 2kg por semana:

Curva de peso (click para agrandar)

Como se ve, es un “serrucho”. Había semana que subía y me quería cortar un huev… pero siempre era una semana. A la otra volvía a bajar. Lo importante es la constancia y el no bajonearse.

Luego de 6 meses de cambio de costumbres (y no de dieta) pude llegar a la zona de peso en que que me tengo que estabilizar. Por supuesto ahora viene lo más duro, el mantenerse. Y esto no es por meses, es para toda la vida. Tendré que aprender a comer sin excederme, darme los gustos y mantener un equilibrio.

Bueno querido lector, quise contar mi experiencia personal y demostrar que se puede, que si uno se lo propone puede bajar de peso y lo más importante es que te sentís bien con vos mismo, te sentís saludable y es una inversión a futuro, una inversión en salud. Lo más importante antes de hacer cualquier régimen es darse cuenta que uno tiene un problema con la comida, y atacarlo con todas las fuerzas. Sin esfuerzo no se logra nada, y recordar que bajar de peso NO es hacer dieta, es un CAMBIO DE COSTUMBRES, y uno debe estar decidido a ello.

Como siempre, cualquier consulta y/o comentario no duden en escribir que serán respondidas con gusto.

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14 respuestas a Perder peso

  1. cross74 dijo:

    Te felicito, yo hice el mismo cambio hace 5 años.
    De 97 kilos (mido 1.72) a 75 en 5 meses.
    Hoy corro maratones, el domingo viajo a Bs As a correr los 10k nike, y es la 8º carrera del año, incluido un parate por lesión.
    Aprendí a comer verduras, las que antes ni siquiera miraba, las gaseosas solo los fin de semana, mucha agua y frutas. Sigo comiendo carne y no me privo de ninguna comida ni dejo invitación de lado, pero cuando me excedo lo compenso en las siguientes comidas. Se puede bajar de peso y se puede mantener en el tiempo, pero hay que cambiar la forma de vida.

    • Guillote dijo:

      También felicitaciones. Si, una de las cosas que me he hecho adicto es a correr 10k. Y como lo habrás vivido y bien relataste, es una cuestión de cambio de hábitos, verduras, frutas y frenar la maldita ansiedad!
      Saludos y gracias por pasar!

  2. Guillermo dijo:

    yo también empece este año con el “dieta club” vale la pena. Y si es importante darse cuenta de esas actitudes de gordo que son muy parecidas a las del alcohólico, la desesperación cuando te sentás a comer, el no saber cuanto comes, y el no poder detenerte.

  3. Ricardo dijo:

    Me gustaría compartir un asado con vos así me tocan el pedazo de punta de espalda y las costillas más grandes (como el vago de la propaganda de Capuccino).
    ¡¡ Esos son amigos !! y no el Ye Old Fox que se muele todo

  4. Marcos dijo:

    jajajaja me hizo reir mucho: “… “ok, esto es por unos meses y después vuelvo a la normalidad, a comer como la gente, sin lechuga o zanahoria”…”
    Coincido plenamente que empezabas un cambio de vida, un cambio de costumbres, y erradicar los malos hábitos.!!!
    Como ya lo hice varias veces, te vuelvo a felicitar cabeza… Es verdad lo del click!!! a mi me pasó lo mismo… solo que si llegué a ser hiper-obeso y yo creía que el problema lo tenían los demas con mi peso y me parecia que yo era el unico sensato jajaja…
    Gracias a San Cormillot tb pude cambiar la forma de pensar, los hábitos y estilo de vida y bajé en mucho mas tiempo 56 kg… Se supone q me estoy “manteniendo” (jajaja) y aunque hay altibajos de +- 1 ; 2 kg lo importante es tener presente en mente lo que uno fué para no volver, al respecto me gusta tener a mano siempre las fotos del ANTES – DESPUES!
    Bueno, no te seco mas la mente jajaja, me prendería cdo ande x Baires a corretear x ahí aunq me vas a tener q aguantar q te siga el ritmo.

    1 abrazo GUILLOTE

    • Guillote dijo:

      Que grande señor Sanchez!!! Sabía que habías adelgazado pero nunca que era tanto! Te sacaste 56kg, es literalmente un muerto de encima!!!
      Abrazo y felicitaciones

  5. Marcos dijo:

    Que buen post guillote… tengo suerte genética con ese tema del sobrepeso pero me gusto mucho leer sobre tu desafio personal… no te veo desde marzo? pero vi las fotos y realmente el cambio se nota… Felicitaciones!!
    Un abrazo grande!

  6. Gracela dijo:

    Gracias por el testimonio Guille!
    Nos ayuda a los que estamos en la lucha jajaja.
    Te quiero!
    Besos

  7. Puma dijo:

    Excelente post, nunca imagine que te amargabas con los superplatos de foja cuando me tocaba el grande jajaja… Felicitaciones senior!!!

  8. william dijo:

    Buen artículo. Nadie hace lo que uno quiere, como uno mismo lo quiere.
    Felicitaciones.
    Puedo reproducir el articulo en un portal de salud que tengo?

    Gracias.

  9. Pingback: Cerros #12 al #15: Azulgrana (4626m), Falso División (4640m), Vista Blanca (4640m) y San Elías (4345m) | Animal de Ruta

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